sábado, 27 de agosto de 2011

XXV

Toda la vida buscando y nunca se termina nada... y si te paras sabes que estás perdido. Pero a veces buscas en la dirección equivocada y lo que deseas mata y a veces es ya tarde y se tejen las redes tan fuertemente que no ves la luz... ni la presientes. Y tus palabras son tu tumba y todas las canciones se agolpan como demonios sedientos.

Y eso le pasó a aquel muchacho que creció con el corazón latiendo descompasadamente.

"The boy's got a heart
But it beats on the opposite side"

Todo parecía ya escrito y él solamente recorría el camino con el automatismo de un corazón de acero, engranado y discreto. Y cualquier sueño era medido por el compás de tres por cuatro.

Detente.

Así siempre, siempre igual. Y bebía el agua y comía del plato sin reconocer el hambre o los huesos y nadie lo conocía porque todo era oscuridad más allá de lo razonable; y era la sombra de la cueva y era el miedo absoluto que brota de pronto del confín de los recuerdos.

Pero nada es tal y como se piensa. Nadie escapa a sí mismo. No eternamente.

Y el roce de un aroma o un latido perdido, o la conciencia sin ciencia y sin paciencia, le van abriendo los ojos porque la poesía está flotando en el ambiente y el miedo no es más que una parte más de la noche que ya no teme visitar. Y asume su imperfección como una liberación. Está vivo al menos y se ve en esas gotas que riegan el camino que deja a sus espaldas.

Todo camino es movimiento. Aunque te pares... no dejas de correr. Y lo has comprendido, tarde, pero al final de todo estás ahí. Y las manos y las sombras y el universo entero en una gota.

Te liberas de las sábanas y de las conchas cerradas y llegas a comprender la belleza de un adiós dicho en su justo momento. Y perdonas a quién odiabas porque la vida es un suspiro y algo absurdo si lo piensas... Y avanzas.

Ahora solo falta la locura y estarás completo. Y descubrirás lo que nadie más ha descubierto. Entonces serás. Y no querrás llegar a nada ni alcanzar cimas. Porque la vida está en esa charca y unos ojos pueden encerrar la historia entera, pero has de estar atento y conservar la energía. Y has de ser un loco sin miedo.

"The boy's got a heart
But it beats on the opposite side"

Todo es absurdo si lo miras bien. No hay metas realmente, nada que valga la pena más allá de ser en el instante preciso lo que debes ser. Solo tú dependes de ti. Así ha sido siempre aunque no lo supieras.

Y no puedes ser un predicador, ¡jamás!. Limítate a regar las flores y aspira el aroma que dura un segundo tal vez.

Enamórate ahora. Y mañana. Amor sin promesas, amor sin prisas ni metas. Nadie es dueño de los sueños. Nadie comprende el mecanismo de los vientos.

Uno, dos y tres y empieza otra vez.

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